Sierra de Santianes y valle de Peme english

Mofrechu, balcón a la montaña

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El Monte Mofrechu, la cota más alta del municipio de Ribadesella, es una ruta excelente para todos aquellos que quieran sentir el paisaje asturiano de una forma única.

Desde la cumbre (891 metros), asequible y muy alta en relación a su cercanía al mar, podemos ver de un golpe de vista el litoral del Oriente de Asturias y todas las sierras circundantes: Sueve, Cuera, Escapa, Santianes; incluidos los tres macizos de los Picos de Europa y las montañas de Cangas de Onís, Amieva y Ponga.

El Monte Mofrechu es sin duda uno de los miradores más privilegiados de la comarca oriental de Asturias, un balcón a la montaña.

Llegar a obtener esta panorámica no es demasiado complicado. Sólo hay que elegir un día claro, un calzado propicio y ascender por la ruta que más abajo detallaremos. La excursión supone, a lo sumo, unas dos horas de duración (dos para subir y algo menos para regresar), está al alcance de todos los públicos.

Monte Mofrechu: inicio de la ruta

En realidad la cumbre se puede acometer desde dos puntos de partida. Desde Santianes en Ribadesella, o desde las inmediaciones de Igena, en Cangas de Onís. La primera opción es bastante más dura y supone afrontar casi mil metros de desnivel desde la costa misma, con tramos realmente empinados. La segunda posibilidad, la más práctica, es la que os recomendamos.

Para llegar a la aldea de Igena podemos hacerlo desde distintas localizaciones. El acceso al pueblo se realiza por la AS-340 que une Corao (Cangas de Onís) y Nueva (Llanes). La carretera, tomándola en un sentido o en otro no tiene desperdicio. La belleza de la excursión se pone de manifiesto desde un primer momento, en el coche mismo. A nuestro paso nos asaltan las laderas y valles verdes, amplios y recónditos, así como aldeas escondidas y buenas muestras de arquitectura popular.

El punto de partida de la ruta está a un kilómetro justo de nuestra llegada a Igena; una vez pasado Riensena si venimos desde Nueva, o un kilómetro después de Igena, si llegamos desde Corao. El inicio de la ruta nos lo marca una portilla, tras ella vemos un camino ascendente. Una vez aparcado el coche, pocos metros más adelante, encontraremos una segunda portilla (debemos dejarla cerrada a nuestro paso) y continuamos por la pista forestal.

Se va abriendo ante nosotros un paisaje de mil horizontes y decenas de montañas y pequeñas cordilleras, en realidad partimos de una altura inicial de 600 metros. En nuestra marcha también nos saldrán al paso vacas, cabras y caballos que pastan en las inmdeaciones.

Poco a poco el camino se tornará más empinado, aunque la marcha siempre es llevadera. A la hora de recorrido abandonaremos la pista forestal y para caminar por un sendero de montaña, una pista de tierra . El cambio tiene lugar en una especie de altiplano en el que los ganaderos tienen ubicadas sus cabañas y sus fincas cercadas con piedra para poner a resguardo el ganado. Un lugar ideal para hacer una parada. Poco antes de este altiplano habremos dejaremos atrás otro de menor entidad, con alguna cabaña y rodeado de una arboleda alta y surtida.

La pista de tierra desde el segundo altiplano o collado, nos lleva un poco más hacia el oeste, donde descubrimos una inmensa vaguada que en invierno suele albergar un par de lagunas naturales. El ganado tiene aquí una mayor presencia. Sobre la vaguada, que vamos bordeando por el sur, se levanta el Picu Mofrechu.

Monte Mofrechu: hacemos cima

Llega un momento que el sendero desaparece y debemos afrontar la subida del último tramo como veamos más conveniente. No entraña ninguna dificultad, y caminando entre las rocas y las sendas del propio ganado, pronto llegaremos a la cima.

Desde lo más alto disfrutaremos de una vista de pájaro de auténtico mérito. Miramos en derremor y comprendemos que el Mofrechu es un punto idóneo para iniciar la cartografía de la zona. Vamos dando nombre a todo lo que vemos, localizando pueblos en los que ya hemos estado. Ante nosotros se abre un mapa real, en color y en tres dimensiones. Un auténtico lujo que nos ayuda a orientarnos y situarnos en la comarca.

La Sierra del Mofrechu y su entorno, además de un mirador como pocos es también un lugar de una gran diversidad medioambiental. Al margen de la fauna propia y de una arbolera rica en ejemplares autóctonos de robles, avellanos, fresnos o hayas, es destacable la elevada diversidad briofítica, con numerosas especies de musgos y helechos de gran valor ecológico. Esta riqueza vegetal es sin duda mayor en las proximidades de los numerosos arroyos que atraviesan y delimitan la Sierra, como los arroyos de Santianes, Llovio, Llordón, o la cuenca del río Zardón y del mismo Sella, que vemos serpentear allá abajo hasta desembocar en Ribadesella. Villa de la que obtenemos una inmejorable vista desde el alto del Mofrechu.

El monte desciende hacia el interior a tierras de Cangas de Onís, desplegándose en las Sierras de Zardón, Olicio, Onao, Peña Verde, Peña Mail y Llueve. Hacia el mar discurriendo entre la Sierra de Escapa y la de Santianes, en el concejo de Ribadesella.

Desde la localidad de Santianes del Agua, a 5 km de Ribadesella, en la misma carretera N-634 dirección Arriondas, comienza una estupenda ruta tan asequible como la del Mofrechu y de dimensiones variables, pues cada uno puede poner fin a la caminata donde quiera. Un valle interior formado por distintas Vegas se alarga en paralelo bajo la sierra de Escapa.

Valle de Peme

No tiene pérdida, desde Santianes de tomamos el sendero que conduce a Peme, rico en humedad, árboles y con bastante desnivel inicialmente. En apenas una hora de ascensión por la Sierra de Santianes alcanzaremos una vega de montaña com amplias praderías y foresta. La vega de Peme es un lugar idílico en el que en un pasado llegaron a vivir más de 50 vecinos y que hoy sólo habita una familia. Por encima de Peme existen pliegues en la ladera que permiten divisar el mar y el pueblo de Ribadesella. Si nos animamos podemos tener una vista aún mejor ascenciendo al pico Cueri o cualquier parte alta de la sierra. La panorámica desde allí es magnífica y abarca prácticamente 60 kilómetros de costa. Cualquier punto alto de Escapa es sencillo de abordar para obtener esta vista, aunque lo mejor es pasar la Vega de Peme, simplemente siguiendo el camino por el que llegamos y continuar hasta la siguiente Vega, la Vega de Llames. Desde ahí la altura de Escapa es menor. Además podemos recrearnos en las inmediaciones visitando la enorme gruta de Conegra y disfrutando en general con un paisaje coqueto, de árboles pequeños y enredados, ganado suelto y manantiales.

A Peme también podemos llegar de una forma más atrevida atravesando la Cueva del Tinganón, que perfora subterráneamente la Sierra de Escapa gracias al caudal de un río, a la altura de la aldea de Llovio. Es esta una excursión muy recomendable, de 1.000 metros de recorrido inolvidable por la gruta, que incluyen en su programa de actividades varias empresas de deporte activo de Ribadesella

Texto: © Ramón Molleda para desdeasturias.com