La sierra del Sueve 

Un paraiso de asturcones en el Sueve

La sierra del Sueve

Este es un lugar privilegiado, de gran belleza. La flora no va a la zaga de la fauna y se observa en los alrededores importantes manchas forestales autóctonas, con bosques ribereños de sauces, álamos y alisos, y, en las zonas más altas, bosques de robles, castaños, avellanos, arces, fresnos y hayas. Incluso un pequeño bosque de tejos, el árbol que daba sombra a los antiguos druidas. La foresta destaca por su belleza y eso que las laderas de la sierra han sufrido un acusado proceso de deforestación ligado al uso ganadero de la zona.

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Muy cerca de La sierra del Sueve

Mapa: cómo llegar a La sierra del Sueve


Coordenadas
Latitud: 43.4302330
Longitud: -5.2038288

La sierra del Sueve, a sólo 4 km de la costa de Colunga, se levanta sobre el nivel del mar por encima de los 1.100 metros, en concreto su cota máxima llega hasta los 1.159 metros: El Picu Pienzu. La cota más alta y más cercana al mar de todo el litoral asturiano. Llegar a esta cima, asequible para cualquier excursionista, es alcanzar una de las mejores panorámicas de todo el Cantábrico.

De frente, el mar, una gran franja de litoral que prácticamente abarca toda la zona oriental de la región. Es lo más parecido a una vista aérea. Detrás nuestro se descubren imponentes los Picos de Europa. Los observamos desde una perspectiva amplia, garantizada por la altitud a la que nos encontramos.

En la misma sierra, espacio protegido de 81 Km. cuadrados de extensión, podemos llegar a tropezarnos con una manada de gamos pastando en las inmediaciones. Y es que si hay suerte, el Sueve se convierte en un inesperado observatorio de fauna salvaje. También andan por aquí los famosos asturcones, uno de los caballos más antiguos y puros del mundo del que se tienen referencias históricas que se remontan 2.000 años atrás. Es una raza única, con un vigor desproporcionado a su tamaño (una alzada de 1,25 m. de media), fuerte constitución y pelaje oscuro. Tienen orígenes celtas, e igual que en sus primeros estadios de desarrollo viven salvajes por esta sierra. Antiguamente eran muy apreciados por los guerreros, ya que garantizaban una agilidad sorprendente. Su fama llegó a toda Europa y fue exportados a otras tierras altas, incluidos los Alpes.

Estos montes del Sueve fueron en su día el último reducto de una yeguada de asturcones. Solamente el esfuerzo de algunos criadores junto con la creciente conciencia de la necesidad de preservar esta raza permitió su recuperación. En los años 70 su número se reducía a 40 ejemplares. Cada año durante el mes de agosto se marcan en la Majada d’Espineres (el acceso está en el Alto de La Llama) todos los potros a fuego con la inicial de su propietario y se intenta domar a uno de los adultos. Lo que antes era cosa de ganaderos, hoy en día es una gran fiesta declarada de Interés Turístico Regional: La fiesta del Asturcón.

Las aves rapaces también se dejan ver en el aire, completando un espectacular escenario de vida salvaje por tierra y aire. La cabaña ganadera, vacas, cabras, ovejas, caballos y potros comparten el espacio de las laderas del Sueve.

Sierra del Sueve y Alto del Fitu

Lo mejor para llegar a lo más alto es acercarse al Mirador del Fitu. Una atalaya que ya de por sí nos maravillará por sus espectaculares vistas de la Cordillera Cantábrica. Desde allí mismo divisamos de un golpe de vista los concejos de Colunga, Caravia,Villaviciosa, Ribadesella y Llanes, así que imagínense lo que se puede ver desde un poco más arriba. Ir y volver al picu Pienzu supondrá 5 horas aproximadas de caminata, que se hacen un poco más duras en el último tramo de acceso a lo más alto. Desde el Fito la ruta aparece claramente trazada. El camino nos conduce a una majada conocida como “EL Bustacu”. A partir de este punto es cuando el caminar se hace más costoso, pero nada que no se pueda superar con agua en las cantimploras y algún reconstituyente.

Toda la sierra se encuentra un tanto aislada del paisaje montañoso de Asturias gracias al límite que en torno suyo ha dibujado la vega del Sella. Y por eso no deja de ser particularmente peculiar y sorprendente. Destaca por su constitución de caliza, y a sus pies se funde con las rasas costeras.

Excursiones guiadas al Sueve

Las rutas de “Tierra Mágica” combinan el senderismo, la educación ambiental, la interpretación del paisaje, talleres infantiles, educación afectiva y educación para la convivencia. Todas ellas se encuentran en lugares que tienen una especial interés ya sea natural, cultural, histórico, ecológico, estético… y están especialmente recomendadas para el público infantil y juvenil.

Este singular recorrido por esta Sierra nos permite disfrutar de unas vistas de ensueño, y del caballo asturcón, el animal más emblemático de Asturias, que mantiene en el “Paisaje Protegido de la Sierra del Sueve” su hábitat natural.
El entorno nos permite desarrollar juegos y experiencias para conectar con los árboles.

Más info sobre Excursiones guiadas: Tierra Mágica.

Reportaje fotográfico de Anda Conmigo

Información de interés

La Sierra del Sueve tiene enormes posibilidades para realizar actividades de baja montaña. La única precaución seria que cabe observar es el microclima especial que tiene la zona con inesperados bancos de niebla por su situación cercana al mar.

Los accesos por carretera parten de la N-634 que discurre por el interior de la región, y de la N-632 que une Ribadesella y Gijón por la costa. Ambas se comunican a través de la carretera comarcal AS-260, que se inicia en Arriondas si vamos por el interior o bien cerca de la localidad de la Isla (Colunga) por la vertiente costera. El punto intermedio de esta carretera comarcal es el citado Mirador del Fito, donde comienza la ruta a pie.

También podemos ascender a la Sierra a la altura de la Majada de Espineres. Hay que hacerlo desde el Alto la Llama. El recorrido es de una gran belleza y nos llevará entre una y dos horas caminando. Para llegar al Alto la Llama hay que tomar la carretera AS-259 que comunica la localidad de Colunga y la de Villamayor, en Piloña.

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